Estrenamos nuestro apartado de viajes con esta entrada en la que salimos de nuestra buhardilla y nos trasladamos a las tierras de unos personajes que seguro conocéis: Astérix y Obélix. ¿Nos acompañáis?
Primera parte
No ocurre todos los días que te veas rodeado de hombres vestidos con faldas y tocando la gaita. Ni que te veas envuelto por el sonido de un arpa o la flauta celta mientras te enseñan a danzar como lo suelen hacer en Irlanda o la Isla de Man.

Todas estas experiencias y muchas otras las pudimos vivir el verano pasado en el Festival Intercéltico de Lorient (Bretaña).
A 1300 kms de nuestra localidad, tardamos un par de días en llegar a la tierra de los dólmenes, en el noroeste de Francia. Es el lugar donde se pueden visitar más monumentos megalíticos por metro cuadrado que se conoce.

Este festival, único en su género, cada año está dedicado a un país o región de tradición cultural celta que existen repartidos por el mundo : Irlanda, Escocia, Cornwall, Isla de Man, Bretaña, Gales, Galicia y Asturias.
El año pasado le tocó el turno a Gales, donde se sitúa la leyenda del dragón rojo que da origen a su bandera. También es la tierra de Arturo, cuyas aventuras cantaban los bardos acompañados por el sonido de sus arpas, siendo así el instrumento preferido en todas las fiestas galesas.
De la combinación de estos dos elementos: El dragón y el arpa, se sirvió la organización para confeccionar el cartel y toda la iconografía del festival de 2018.

Desde que era joven comencé a interesarme por la música celta a través de un amigo que ya por aquel entonces en los años ochenta, había participado en una de sus ediciones. Se celebra siempre anualmente en los primeros 10 días de agosto desde 1971. Es uno de los festivales más veteranos en Francia.
Siempre había tenido ilusión de acudir, pero la distancia, el idioma… eran barreras que lo complicaba bastante. Hoy, gracias a Internet, puedes informarte de casi todo y resulta mucho más sencillo.
No lo he comentado todavía, pero casi siempre viajamos tirando de nuestra caravana, de camping en camping. En esta ocasión nos instalamos en un camping que está en la última punta de una península que se llama Gavres, en el golfo de Morbihan.
Si bien es cierto que no estaba demasiado cerca de Lorient (35 min en coche) el lugar es precioso y tiene la particularidad de estar rodeado de bunkers alemanes de la 2 G.M.
Es una zona poco saturada por el turismo. Únicamente encuentras veraneantes franceses.
El festival en si, se desarrolla a lo largo de una gran avenida que comienza en el estadio de fútbol llamado Mustoir, y desemboca en el puerto deportivo de la ciudad. Encuentras multitud de stands de todos los participantes, tiendas de ropa, artículos de todo tipo relacionado con el mundo celta, zonas de restauración, libros, actividades para los niños, etc.
A la entrada al recinto, te ofrecen participar en el sostenimiento del festival comprando una chapa (badge) por 5€, que te permite disfrutar desde el primero al último día de: actuaciones en directo, talleres de danza, juegos, cine forums… etc.
En la programación encuentras otros conciertos para los que es necesario comprar entrada.
Os dejamos con un poquito del festival y esperamos continuar la próxima semana.
Saludos desde la buhardilla













